22/12/16

Desafiando a las alturas en el Valladolid de los 60



Charles Ebbets es el autor de la fotografía superior tomada en los años 30 durante las construcción del Rockefeller Center de Nueva York. Se puede observar cómo los obreros toman un descanso sentados en una viga de acero a más de  200 metros sobre el nivel del suelo. El título original de la fotografía es Lunch a top a skyscraper (Almuerzo en la cima de un rascacielos). Es una de las fotografías más vendidas del mundo. Fue tomada en Nueva York el 29 de septiembre de 1932, y la publicó el New York Herald Tribune en el suplemento dominical del 2 de octubre del mismo año.
Valladolid no es Nueva York, de eso no cabe duda y el edificio más alto de la ciudad no le llega a la suela de los zapatos al más vulgar de los rascacielos neoyorkinos, pero estos obreros que aquí aparecen demuestran que también tenían el valor y la pericia de los "Mohawks" (ciudadanos de la reserva de Kahnawake en Montreal, Canadá, mejor conocidos como los caminantes de hierro debido a su común participación en proyectos de gran altura).



La imágenes me las ha cedido amablemente Rodrigo Rojo Herrera. Uno de los trabajadores es su padre Elías Rojo.  Trabajaba en Talleres Ergio, año 1963 /1964. Construían las estructuras metálicas de los edificios. Entonces no eran de hormigón como ahora. Este edificio fue uno de los primeros con estructura de hierro en Valladolid. Elías era soldador. En las fotos están construyendo la estructura del edificio situado en la esquina Teresa Gil con Regalado enfrente de la antigua tienda "Casa del Plástico". Cree recordar que eran siete plantas mas los dos sótanos. Ahora en el sótano esta Calzados Regalado. La estructura metálica de dicho edificio se tardó en construir dos años. Los soldadores y montadores sacaban dos plantas a los albañiles, estos iban haciendo la estructura mientras ellos ponían las bovedillas e iban haciendo el enfoscado de cada planta.


En la foto en que se ve el Sagrado Corazón están en la cuarta o quinta planta los albañiles, montadores y soldadores. Elías se acuerda de sus compañeros. En la viga, de pie, en la foto que están los cinco, dos soldadores de izquierda a derecha, Elías Rojo, Elias Alvarez y los montadores Antonio Alvarez, encargado, Andrés García y Ricardo del cual no recuerda el apellido. En la que están los cuatro no está Antonio.
En las fotos de las vigas creemos que se ve la Iglesia de las Angustias y al fondo la torre de la Iglesia de San Martín.


Superando la temeridad, son el recordatorio de tiempos pasados, que desde luego no fueron mejores.
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1 comentario:

rodrigo rojo herrera dijo...

Muchas gracias por escribir sobre un trocito de la vida de mi padre y de nuestra querida ciudad…

 
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